Cómo invertir en renta fija y renta variable

La renta fija y renta variable son dos partes que componen tu inversion (bonos y acciones respectivamente). Tu portfolio puedes dividirlo por 80% renta variable y 20% renta fija, 90 -10, 0% – 100%… ¡o como tú quieras!

Y dentro de cada parte (fija o variable) puedes elegir unos activos u otros.

En este post te explicaré cómo repartir tu inversión con los fondos indexados para estar bien diversificado y repartido entre parte fija y parte variable... y que se ajuste a tu perfil de inversor.

Empecemos con lo primero, ¿qué son y en que se diferencian renta fija y renta variable?

Diferencias entre renta fija y renta variable

La renta variable son acciones y la renta fija son bonos.

Vamos bien.

La renta variable ofrece más rentabilidad a cambio de más riesgo. Y la renta fija ofrece menos riesgo a cambio de menos rentabilidad.

Easy, pero entremos en detalle.

¿Qué es la renta variable?

La renta variable son acciones, acciones de empresas. Como acciones de Tesla, acciones del Banco Santander, acciones de Google, acciones de Facebook, acciones de Spotify, etc.

Casi todos saben cómo funcionan (más o menos). Una acción es una «parte» de una empresa. Algunas acciones se pueden comprar y vender para intentar ganar dinero (lo típico, comprar una acción para venderla a un precio mayor pasado un tiempo). Dependiendo del tipo de sociedad se llaman participaciones en vez de acciones.

Principales ventajas y desventajas de la renta variable (acciones):

  • Pueden dar más rentabilidad (ventaja).
  • Comportan riesgo (desventaja). Para minimizarlo, mantén la inversión mucho tiempo y cada vez será más probable que tengas ganancias en vez de pérdidas).
  • Son volátiles (desventaja). A corto plazo el precio de las acciones sube y baja más bruscamente que los bonos.
  • Se entienden más fácilmente (ventaja). ¿No has escuchado eso de que debes invertir en algo que entiendes? Pues eso.

¿Te digo un truco para invertir en acciones? Invierte en muchísimas (miles) para estar bien diversificado y hazlo a largo plazo para asegurarte una alta rentabilidad, así reduces el riesgo a lo más mínimo. Puedes hacerlo fácil con los fondos indexados.

¿Qué es la renta fija?

La renta fija son bonos, bonos de gobiernos o también de empresas. No son tan «popularmente conocidos» como las acciones, pero tienen un papal igual de importante en los portafolios de los inversores.

Un bono es como un préstamo. Y el inversor que invierte en bonos es como si concediera un préstamo a cambio de que le devuelvan todo su dinero más intereses (esos intereses son sus beneficios).

A diferencia de las acciones, da igual si el emisor del bono (un gobierno por ejemplo) vaya bien o mal… éste se compromete a devolver el dinero más intereses. Como ves, los bonos son mucho más seguros que las acciones, aunque también tienen algún riesgo.

Principales ventajas y desventajas de la renta fija (bonos):

  • Son más seguras (ventaja). La rentabilidad está más garantizada que las acciones (aunque nunca al 100%).
  • Son menos rentables (desventaja). Obviamente a mayor seguridad menor riesgo.
  • Son menos volátiles (ventaja). La inversión en bonos no sufre subidas ni bajadas fuertes (flojas puede que sí).
  • Cuestan más de entender (desventaja). Es mejor entender cómo funciona en lo que inviertes.
renta fija y renta variable

Cómo repartirlas en tu inversión

Puedes elegir el porcentaje de renta fija y variable que quieras, pero para hacerlo bien, debe ir acorde a tu perfil de inversor.

¿Qué es el perfil de inversor?

Básicamente es determinar (de forma aproximada) cuáles son tus intenciones a la hora de invertir, cómo soportas el riesgo y como reaccionarías ante determinadas situaciones del mercado.

El resultado será determinar un porcentaje de renta variable y otro de fija (por ejemplo 70% renta variable y 30% renta fija).

Veámoslo con los siguientes perfiles.

Perfil Conservador

Un inversor con perfil conservador es aquel que prefiere asumir poco riesgo aunque eso le suponga optar a menor rentabilidad.

Su cartera puede componerse de 50% renta variable y 50% de renta fija.

También será aquel que planee invertir por poco tiempo. Esto es debido a que no invertirá el suficiente tiempo como para pasar cualquier crisis de la bolsa que pueda haber en ese momento o inminentemente.

O también aquel que se considere muy principiante.

No tienen por qué cumplirse todas estas características a la vez para adoptar una cartera de inversión conservadora, con una ya basta… depende de lo que el inversor quiera. Y de forma análoga, aunque se cumpla alguna de estas características, eso no quiere decir que a ese inversor no le convenga otro tipo de cartera.

Es solo una orientación.

Perfil Moderado

El perfil moderado se sitúa entre el perfil conservador y el agresivo.

Su cartera puede componerse de un 76% de renta variable y un 24% de renta fija.

Perfil Agresivo

Se suele decir «agresivo», pero no estoy del todo de acuerdo con esta palabra. Lo digo porque «agresivo» suena a incorrecto… y no lo es para nada.

De hecho ya se está cambiando esta terminología por palabras como «aventurada» o simplemente por números (cartera 1, 2, 3, 4, 5).

En fin, que este perfil de inversor es aquel que no siente aversión por el riesgo. Dicho de otro modo, que puede dormir como lo hace habitualmente sin que las posibles pérdidas temporales puedan ocasionar a sus inversiones.

También es para aquellos inversores con más experiencia, que saben que las bajadas de la bolsa son algo temporal. Por lo que mantienen sus inversiones (e invierten más) durante épocas de crisis simplemente esperando a que se recupere. Es decir, invertir a largo plazo.

Su cartera puede componerse de un 90% de renta variable y un 10% de renta fija.

Pero de nuevo, es solo una orientación.

La fórmula matemática

Otra forma de determinar tu porcentaje de renta fija y variable, es según la edad que tengas y la simple fórmula matemática que te diré a continuación. Esta manera de hacerlo es adecuada si piensas invertir a largo plazo (por eso tiene en cuenta tu edad).

La fórmula es la siguiente. Coges el número 110 y le restas la edad que tengas; el resultado será el porcentaje (%) de renta variable. Y el resto será el porcentaje de renta fija. (100- el resultado anterior) (que es lo mismo que 100% menos el X% de renta variable).

Te lo explico con un ejemplo en la siguiente imagen:

riesgo fondos indexados
Perfil de riesgo según edad (orientación).

Otra forma popular de determinarlo es directamente por la franja de edad en la que estés (como los tres círculos de la derecha de la imagen). Donde, por ejemplo, si tienes 42 años, puedes adoptar una cartera moderada con el 76% de tu inversión en acciones (renta variable) y el 24% en bonos (renta fija).

Qué acciones y bonos elegir

Ahora que ya sabes cómo repartirás tu inversión, falta que elijas las acciones concretas y los bonos concretos.

Deja que te diga que eso puede convertirse en misión imposible sin la estrategia adecuada.

Al fin y al cabo, ¿cómo habías pensado empezar a elegir acciones y bonos? Hay muchas empresas de las que puedes comprar acciones, y lo mismo con los bonos. Si te pones a buscar y elegir algunos concretos corres el riesgo del típico inversor: intentar batir al mercado (hecho demostrado de que la gran mayoría de personas, incluyendo profesionales y entidades financieras, no consiguen mejores rentabilidades de lo que ya de por sí ofrece el mercado en su globalidad).

Dicho más claro, invertir en todo (en miles de empresas a la vez) sale más rentable que invertir en solo aquellas que se piensa que obtendrán más rentabilidad. Aparte de los informes, también lo dice Warren Buffett.

¿Y cómo invertir en miles de empresas y bonos a la vez?

Con la herramienta adecuada. Esos son los fondos indexados. Con ellos puedes diversificar tu inversión de manera automática.

La estrategia es invertir de forma diversificada y la herramienta son los fondos indexados.

En este otro post explico en detalle cómo elegir los fondos indexados de la parte de renta variable y de renta fija.

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